O Referéndum, o fin del bucle



Tras un pequeño paréntesis sin actividad en el blog, lo retomo tras asistir a los últimos progresos del Procés, un movimiento cíclico por naturaleza. Casi siempre nos tomamos a broma ese eterno retorno de los procesistas a sus postulados de hace años, aunque he de decir que cada vez parece menos una improvisación y más una táctica estudiada. Quizás los estoy sobrevalorando, pero me parece que los mismos procesistas tienen claro que con menos de un 50% de apoyos en las últimas elecciones, su proyecto de Declaración Unilateral de Independencia, tiene un recorrido bastante nulo.

Recordarán que en 2013 Junqueras dijo "Dadme 68 diputados y declaro la independencia". La hemeroteca siempre ayuda a darse cuenta de que el Procés es una rueda que gira bajo los mismos postulados una y otra vez:

http://www.naciodigital.cat/noticia/56319/junqueras/doneu-me/68/diputats/proclamo/independencia

No olvidemos también que el referéndum era una "pantalla pasada" para los gerifaltes de Junts pel Sí, y por ello en su programa simplemente lo obviaban, con la promesa de realizar la DUI y convocar elecciones constituyentes en un plazo de 18 meses; promesa a todas luces incumplida, como la anterior de Junqueras.

Recientemente, Puigdemont y sus acólitos no paran de viajar (a costa del contribuyente, claro), a varios países para realizar conferencias, con poco éxito, acerca del Procés catalán y presentando a España como un país antidemocrático y totalitario, llegando a compararlo con Turquía. Normal que el respetable no les haga mucho caso. Tras el supuesto referéndum que fue el 27-S (qué rápido han dejado de llamarlas "plebiscitarias"), han rescatado del fondo del cajón la idea del referéndum, dado que el 27-S no lograron la mayoría que esperaban. De hecho, el 27-S, un partido notoriamente antiprocesista como Ciudadanos quedó en segundo lugar, desplazando al PSC, más cercano a menudo con las tesis procesistas, a un cuarto puesto, cuando hace pocos años habían gobernado Barcelona y Cataluña. Esto demuestra que cada vez más hay polarización de posiciones al respecto, al menos a mi entender. Pero vayamos al grano.

El Procesismo vive de "fechas históricas" y va  realizando, mediante su maquinaria propragandística, que incluye medios públicos y privados regados con subvenciones, pequeños gestos que avivan la llama del secesionismo. Gran parte de sus votantes rechazan leer cualquier medio que no sea secesionista también, dado que el Govern, en un comportamiento inaudito en cualquier democracia que conozco y que sólo es comparable al comportamiento de Trump, critica abiertamente a medios de comunicación que no comulguen con su ideario. Imaginen al Presidente de Francia criticando a un medio de la misma forma que Puigdemont critica a los medios "de Madrid", o al mismo Rajoy diciendo en público, a través de su cuenta pesonal de Twitter (u oficial, dado que la de Puigdemont la pagan también los contribuyentes), que tal o cual medio no dicen más que mentiras o son antiespañoles.

A través de dicha propaganda, se va alimentando el Procés. Manifestación multitudinaria en la Diada del 2012, promesas de últimos presupuestos autonómicos en 2013, la ANC y ERC diciendo que en Sant Jordi de 2014 llegaría la declaración unilateral de independencia para después rescatar la idea del referéndum que se celebró en 2014 sin cualquier garantía democrática ni validez alguna. En 2015, elecciones "plebiscitarias" con promesa de DUI en menos de 18 meses teniendo 68 diputados y de nuevo los últimos presupuestos autonómicos. Pasados un par de meses, el referéndum vuelve al plan. Si se impide el referéndum, otra vez DUI. No lo digo yo, lo dice la hemeroteca:

http://www.eldiario.es/politica/ERC-perfila-lograr-independencia-Cataluna_0_65443540.html

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/10/13/catalunya/1413237504_088403.html

Puede que algunos votantes de ERC (los menos) y CDC (algunos), ya se vayan desencantando con el Procés, que nos da las mismas noticias desde hace 5 años en bucle y no parece avanzar. Se aprovecha simplemente para convocar elecciones o supuestos referendos tras cada 11-S, cuando la exaltación colectiva del nacionalismo están en su apogeo (imaginen que otros gobiernos utilizasen siempre alguna fecha parecida para convocar elecciones, las críticas que caerían), y vuelta a empezar.

Se habla de un referéndum unilateral el 1 de octubre. No será pactado, eso lo sabemos seguro, ya que se ha explicado por activa y por pasiva que dicha decisión correspondería al pueblo español en su conjunto, como sujeto soberano establecido en la Constitución del 78, y Puigdemont no tiene interés alguno en ir al Congreso, donde están los representantes de ese sujeto soberano, a dialogar, ni a discutir, ni a presentar nada. Lo suyo son las conferencias donde pueda leer sus machacones discursos, vacíos de todo contenido mínimamente intelectual, y a ser posible sin preguntas, no vaya a ser que cualquier estudiante de primero de Derecho, por ejemplo, le deje en ridículo.

El Govern, en estos momentos en manos de CDC, que ha gobernado Cataluña durante casi toda la última etapa democrática y ha puesto en marcha toda esa maquinaria de propaganda, junto con ERC, partido netamente nacionalista por mucho que lo intenten negar a estas alturas, sabe que una DUI no es posible. Tienen a más de la mitad de la población de Cataluña en contra. Por mucho que ellos sigan pensando que ellos son Cataluña, que es "Un sol poble" que les engloba sólo a ellos, mientras el resto son "colonos" o "malos catalanes", no pueden sustraerse de la realidad: una declaración unilateral de independencia no sería respetada por los Mossos ni la mayoría de la población, por lo que el Govern nunca tendría el control efectivo del territorio, punto de partida para considerar a un Estado como tal. Una DUI sólo caldearía los ánimos y podría llegar a tener consecuencias del todo indeseables, como brotes de violencia. Y no creo ser alarmista, sino que parece una reacción posible en el supuesto de que un Gobierno actúe de forma unilateral en contra de los deseos de la mayoría de la población, en un tema tan delicado.

Por lo tanto, la única salida para continuar el Procés y de paso mantenerse en el poder unos cuantos años más es el "referéndum". Dicho referéndum será unilateral, lógicamente ilegal, y no respetará ni siquiera las recomendaciones de la Comisión de Venecia, por lo que no tendrá el apoyo de CSQP tampoco. El Govern se compromete a implementar las consecuencias del resultado inmediatamente, declarando la independencia si sale el "sí". Huelga decir que dicho referéndum será inmediatamente anulado por el Tribunal Constitucional, dado que la Constitución es clara al respecto. Queda la incógnita de saber si el Govern intentará realizarlo igualmente, o simplemente irá directamente al victimismo. Esto segundo lo hará en cualquier caso. Y tampoco está claro hasta qué punto el Gobierno de Rajoy impedirá efectivamente ese referéndum que nunca tendría ningún efecto. El Govern debe saber que es un suicidio declarar la independencia en un referéndum que tendrá una participación mucho menor de lo que ellos declaran (mis apuestas están en que no se acercará al tan cacareado 80% ni de lejos) y que dará un resultado del sí (gran parte de los contrarios al referéndum o la independencia no irán a votar), pero que representará una parte del censo no lo bastante grande como para considerar una DUI.

Yo creo que al Govern le interesa políticamente realizar el referéndum y que el Gobierno ejecute la "operación precinto". Eso les daría oxígeno para presentarse como víctimas del  "malvado y antidemocrático Estado Español" y volver a la tesis de la DUI, hacer elecciones, ganar de nuevo, para volver en última instancia al referéndum. Y así, las veces que hagan falta. Esto no parará hasta que se dé alguno de estos supuestos:

a) La campaña internacional del Govern finalmente da frutos y hay un clamor internacional contra España y a favor del referéndum catalán. Lo veo poco posible a corto plazo.
b) Gane las elecciones generales algún partido que comulgue más o menos con las tesis secesionistas y, colocando jueces afines en el TC, lleve adelante un referéndum consultivo en Cataluña sobre la independencia.
c) Los votantes catalanes se harten del Procés y desalojen a CDC y ERC del Govern.

A mi entender la a) es complicada. Por muy superiores que se crean los independentistas con respecto a España, son un 20% del PIB como máximo, mientras que el 80% restante sigue siendo lo suficientemente atractivo a los otros países para alinearse con España. No olvidemos que la política internacional se rige principalmente por intereses. La c) es también tremendamente difícil. En Cataluña, las generaciones nacidas a partir de la Transición han estudiado la doctrina independentista en los colegios, donde se explica una Historia alterada, negando los lazos que tienen los españoles históricamente y que los convierten en "nación" (concepto bastante desfasado para un servidor, pero que ahí está). Básicamente, su identidad "nacional catalana" ha sido esculpida en los colegios y a través de medios de comunicación públicos, o incluso en el deporte (el "Més que un club" y su alineación con el Procés). Esto me hace ser pesimista al respecto y la mayoría de los días pienso realmente que en unos años, cuando todas esas generaciones reemplacen finalmente a las más mayores, el clamor independentista será imparable. Ahí está la táctica. Tras controlar la educación y medios, es sólo cuestión de tiempo que ganen. Y por ello, la b) es la única opción que al final llegará. Mientras tanto, necesitan de su referéndum, para disfrazar su pretensión, por el momento minoritaria, de "clamor del pueblo catalán", esperando a que un día realmente lo sea. La pregunta es si estamos a tiempo y tenemos los medios de pararlo. Pero mientras tanto, el referéndum, se celebre sin efectos o se impida activamente por el Gobierno, es necesario, o se pararía el bucle.

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